Estas pinceladas que tanto resaltan aportan originalidad y una gran personalidad, por parte de
Florido. Además sabe cómo lograr la atención del público que busca apreciar los detalles que se pueden observar en su obra. Paisajes urbanos donde nos hemos podido encontrar alguna vez en nuestra
vida, como en el Paseo de Gracia de Barcelona, o en ‘Picadilly Circus’ de Londres, pero que hace que se conviertan en un lugar excepcional. Sus obras se pueden observar hasta el próximo día
30.
Arte de Galería

Los paisajes urbanos de la mano de Abel Florido

Abel Florido, mirar la ciudad con otros ojos

María Palau
En la pintura figurativa contemporánea hay una tendencia muy extendida a examinar la ciudad de hoy. En que ciudad vivimos y como.Y también como descubrimos las otras ciudades. La estética urbana en la pintura actual es atractiva y fresca —porque nos toca de muy cerca—, pero cada vez cuesta más encontrar propuestas innovadoras, originales y personales. Descubrir un pintor nuevo que pinta el mundo urbano se convierte a menudo, en el descubrimiento de un pintor más que, como tantos otros, pinta el mundo urbano sin aportar nada nuevo. No es el caso de Abel Florido (Barcelona, 1963), un pintor que también frisa para crear obras con esta estética, pero con una sensibilidad especial.

En la obra de Florido encontramos un equilibrio muy gratificante entre aquello que podríamos decir una pintura intelectual y una pintura popular. La ausencia de colores o, mejor dicho, la selección precisa, metódica e intencionada de un único color (generalmente, el rojo, bien llamativo) no incomoda al espectador, sino que más bien lo motiva a descifrar los negros, blancos y grises que danzan por la tela. Esta apariencia sobria, difícil, de los cuadros, estimula que nos fijemos más en los detalles.
Abel Florido