Arte de Galería

Los paisajes urbanos de la mano de Abel Florido

 
La galería Ausart de Vic apuesta por unos paisajes urbanos extraordinarios que invitan a estar un buen rato observando las corrientes escenas cotidianas de nuestras ciudades, fielmente representadas por el artista Abel Florido (Barcelona, 1963). De ahí, el título de la exposición: ‘Vistas a la ciudad’.
El artista utiliza el acrílico y consigue una creación desdibujada, que hace que el público entrevea las formas. Su estilo figurativo se va definiendo a medida que el espectador se aleja. Es entonces cuando uno puede observar una buena definición, como si aumentara la resolución del cuadro, una técnica complicada pero que está muy bien lograda. Dentro de estas ciudades pinta personas en movimiento, representando la vida en las grandes ciudades con el ambiente en los mercados, los taxis de Nueva York o sus edificios en los que impera la enorme publicidad que ha pasado a ser parte de sus fachadas.
En todos sus cuadros abundan los colores grises, negros y blancos. De hecho, Abel Florido empezó pintando sólo con estos colores, hasta que decidió añadir partes de color. Una manera de innovar y que además le ha salido bien, ya que aporta personalidad y vida. Este toque de energía lo da en determinadas zonas de la obra como en los anuncios, chaquetas, bolsos, taxis o autobuses. Partes que resalta con un color vivo. Emplea mayoritariamente el rojo pero también el azul o el amarillo. Colores bien escogidos y en lugares encontrados correctamente para que añadan importancia y fuerza.

Estas pinceladas que tanto resaltan aportan originalidad y una gran personalidad, por parte de Florido. Además sabe cómo lograr la atención del público que busca apreciar los detalles que se pueden observar en su obra. Paisajes urbanos donde nos hemos podido encontrar alguna vez en nuestra vida, como en el Paseo de Gracia de Barcelona, o en ‘Picadilly Circus’ de Londres, pero que hace que se conviertan en un lugar excepcional. Sus obras se pueden observar hasta el próximo día 30.

 


Abel Florido, mirar la ciudad con otros ojos

ABEL FLORIDO

María Palau

En la pintura figurativa contemporánea hay una tendencia muy extendida a examinar la ciudad de hoy. En que ciudad vivimos y como.Y también como descubrimos las otras ciudades. La estética urbana en la pintura actual es atractiva y fresca —porque nos toca de muy cerca—, pero cada vez cuesta más encontrar propuestas innovadoras, originales y personales. Descubrir un pintor nuevo que pinta el mundo urbano se convierte a menudo, en el descubrimiento de un pintor más que, como tantos otros, pinta el mundo urbano sin aportar nada nuevo. No es el caso de Abel Florido (Barcelona, 1963), un pintor que también frisa para crear obras con esta estética, pero con una sensibilidad especial.

ABEL FLORIDO

En la obra de Florido encontramos un equilibrio muy gratificante entre aquello que podríamos decir una pintura intelectual y una pintura popular. La ausencia de colores o, mejor dicho, la selección precisa, metódica e intencionada de un único color (generalmente, el rojo, bien llamativo) no incomoda al espectador, sino que más bien lo motiva a descifrar los negros, blancos y grises que danzan por la tela. Esta apariencia sobria, difícil, de los cuadros, estimula que nos fijemos más en los detalles.